Mucho más que pelo: El radar biológico de los gatos
Aunque solemos llamarlos "bigotes", estas estructuras conocidas científicamente como vibrisas son herramientas sensoriales de alta precisión. A diferencia del pelaje común, cada vibrisa está conectada a una red neuronal en extremo sensible, permitiendo que los felinos perciban vibraciones y movimientos que para nosotros son imperceptibles.
Cazadores infalibles en la penumbra
Este sistema funciona como un radar avanzado. Las vibrisas detectan sutiles cambios en las corrientes de aire, lo que permite al gato mapear su entorno y localizar presas con exactitud milimétrica, incluso en situaciones de oscuridad total. Gracias a este "sexto sentido", el felino no necesita ver a su objetivo para saber en dónde se encuentra con exactitud y hacia dónde se mueve.
Una herramienta de medición integrada
Además de su función táctil, los bigotes actúan como una regla natural de proporción. Al ser tan anchos como el cuerpo del animal, le sirven para evaluar si un espacio es lo bastante amplio para pasar. Antes de arriesgarse a entrar en una abertura estrecha, el gato utiliza sus vibrisas para medir el entorno, evitando así quedar atrapado.

Los bigotes del gato
Comentarios
Publicar un comentario